PASTOR TONY HANCOCK
  • Inicio
  • Contacto
  • Preguntas al Pastor
    • Pablo vs. Santiago
    • Los Salmos
    • El Urim
    • La Circuncisión
    • ¿Matrimonio sacramento?
    • Los 144.000
    • Bautismo en el Espíritu
    • ¿Fríos o calientes?
    • El Viagra
    • El Alcohol
    • Pan de la Proposición
    • Orden de las Apariciones
    • El Trigo y la Cizaña
    • ¿A dónde van los Muertos?
    • La Virgen María
    • La Blasfemia contra el Espíritu Santo
    • ¿Por qué hay tantas iglesias?
    • ¿Debe el pastor también ser evangelista?
    • ¿Quién es la Roca?
    • Isaías 11
    • La Loteria
    • La Sabiduría de los Animales
    • El Perdón de Dios
    • La Cremación
    • La Autoridad Pastoral
    • La Masturbación
    • La Injusticia de la Vida
    • Las Relaciones y la Voluntad de Dios
    • Jesús: ¿Fue Dios en la Tierra?
    • El Salario Pastoral
    • Dios castiga o disciplina
    • Jesús y el Dios del AT
    • Los gigantes de Génesis 6
    • Los fantasmas y la Biblia
    • Dios y las mascotas
  • Esperanza
  • Quiénes somos
  • Grandes Personajes
    • Justino Mártir
    • Ireneo
    • Tertuliano
    • Orígenes
    • Atanasio
    • Jerónimo
    • Crisóstomo
    • Agustín
    • Leo
    • Patricio
    • Gregorio
    • Beda
    • Alcuino
    • Anselmo
    • Bernardo de Claraval
    • Francisco de Asís
    • Tomás Aquino
    • Juan Wyclif
    • Juan Hus
    • Martín Lutero
    • William Tyndale
    • Juan Calvino
    • Ignacio de Loyola
    • Menno Simons
    • Casiodoro de Reina
    • Blas Pascal
    • Juan Bunyan
    • Felipe Jacobo Spener
    • Juan y Carlos Wesley
    • Jorge Whitefield
    • Guillermo Carey
    • Carlos G. Finney
    • Carlos Spurgeon
    • D. L. Moody
    • C. S. Lewis
    • Cameron Townsend
    • Billy Graham
  • Humor
  • ABC
    • A History of ABC
  • El sermón semanal

August 24th, 2025

24/8/2025

0 Comentarios

 

Peligro espiritual

​
  • Hace doscientos años, si hubieras ido al doctor con una enfermedad, es muy probable que te haya recetado una sangradura. La sangradura se realizaba con cortes en las venas o incluso con sanguijuelas que chupaban la sangre del paciente. Se creía que muchas enfermedades provenían de un exceso de sangre, así que había que sangrar al paciente para curarlo.
  • Hoy sabemos que, con muy pocas excepciones, la sangradura no hace bien, sino mal. En muchos casos, se dan transfusiones de sangre al enfermo. No se le quita la sangre. Sin embargo, durante más de dos mil años, incontables pacientes murieron porque sus doctores creyeron una mentira.
  • Nuestra salud física puede salir perjudicada si creemos mentiras acerca de los tratamientos adecuados. En el peor caso, podríamos perder la vida. Nuestra salud espiritual también puede salir perjudicada se creemos mentiras acerca de Dios. En ese caso, podríamos perder el alma.
  • Así como hay costumbres sanas y buenos tratamientos para nuestro cuerpo, también hay doctrina sana que trae salud a nuestro corazón. Leamos lo que Dios nos dice al respecto en Tito 1:10-2:1.
  • Y es que hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores, especialmente los partidarios de la circuncisión. 11 A esos hay que taparles la boca, ya que están arruinando familias enteras al enseñar lo que no se debe y lo hacen para obtener ganancias mal habidas. 12 Fue precisamente uno de sus propios profetas el que dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones perezosos». 13 Y es la verdad. Por eso, repréndelos con severidad a fin de que sean sanos en la fe 14 y no hagan caso de mitos judíos ni de lo que exigen esos que rechazan la verdad. 15 Para los puros todo es puro, pero para los corruptos e incrédulos no hay nada puro. Al contrario, tienen corrompidas la mente y la conciencia. 16 Profesan conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan; son abominables, desobedientes e incapaces de hacer algo bueno.
  • 2 Tú, en cambio, predica lo que está de acuerdo con la sana doctrina.
  • Estamos leyendo esta carta que Pablo, bajo inspiración del Espíritu Santo, escribió a su ayudante Tito. Tito se había quedado en la isla de Creta para organizar las nuevas iglesias. Hace dos semanas vimos que Dios nos ofrece vida eterna por medio de su Hijo, Jesucristo. Luego vimos que los que aceptan la salvación en Jesús llegan a formar parte de la iglesia. La iglesia necesita buenos líderes.
  • Ahora vemos cómo debe ser la enseñanza dentro de la iglesia. Aquí hay dos ideas principales. En primer lugar, tenemos que cuidarnos de las enseñanzas falsas. Así como la práctica de la sangradura causó daño físico, las mentiras que se enseñan en el nombre de Dios traen daño espiritual.
  • En segundo lugar, tenemos que aferrarnos a la sana doctrina. La buena enseñanza traerá salud a nuestra alma y a nuestro corazón. Consideremos estas dos ideas. En primer lugar, hay enseñanzas falsas que nos pueden engañar. Como dice Pablo, hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores.
  • La marca sobresaliente de esta clase de personas es que agregan algo más al evangelio de salvación en Jesús. En Creta, enseñaban a los hombres que tenían que someterse a la circuncisión para realmente estar bien con Dios. No negaban a Jesús, sino que decían que Jesús no es suficiente. Se necesita algo más.
  • Hoy hay pocos que te dirán que tienes que circuncidarte, pero sigue habiendo muchos que te dirán que tienes que agregar algo a la fe sencilla en Jesús para estar bien con Dios. Para algunos es el diezmo. Yo creo en el diezmo, pero el diezmo no es para salvación. Nadie va a llegar al cielo porque da el diezmo.
  • Para otros, son las buenas obras. Hace poco, el presidente de este país expresó sus deseos de poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. Luego dijo algo revelador. Dijo que él tenía muchas ganas de ir al cielo, y si lograba traer paz a esa región, pensaba que estaría más cerca de lograrlo.
  • Déjame decirte algo. No importa cuántas guerras logres terminar, no te ganarás la entrada al cielo. La salvación sólo se recibe por la fe en Jesús. Su sacrificio en la cruz es lo único que es suficiente para salvarnos. No se puede sumar nada más. Es Jesús, y punto. Efesios 2:8-9 lo dice claramente: Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe. Luego dice, no por obras, para que nadie se jacte.
  • ¿Cómo podemos reconocer a las personas que nos enseñan falsedades? Este pasaje nos da dos pistas. En primer lugar, su motivación principal es el dinero. Pablo dice que lo hacen para obtener ganancias mal habidas. El enfoque de su ministerio está en las riquezas. Miden el éxito por el tamaño de sus ofrendas, edificios, mansiones y carros.
  • Por supuesto, una iglesia sana apoyará económicamente a su pastor. Pablo mismo recibió ofrendas para apoyar su ministerio, y Jesús lo hizo también. Pero cuando todo se enfoca hacia el dinero, allí hay un problema. Ten cuidado con los que hablan mucho del dinero, prometiendo algo a cambio de las grandes ofrendas.
  • La segunda pista es la falta de transformación en la vida personal de los que siguen estos ministerios. Pablo citó a un escritor griego llamado Epiménides que era visto como un profeta por los de Creta. Siglos antes, había descrito a sus compatriotas diciendo que eran siempre mentirosos, malas bestias y glotones perezosos.
  • Pablo aplica estas palabras de Epiménides a los predicadores que habían surgido en Creta. Puedes olvidar el nombre de Epiménides si quieres, pero no ignores el significado de lo que Pablo dice. Lo que él enseña es que estos predicadores no habían sido transformados por el evangelio. Seguían siendo como cualquiera de su raza.
  • Esta es la marca sobresaliente de la predicación del evangelio verdadero. El evangelio te transforma. En cambio, los falsos evangelios te hacen sentir bien, pero te dejan igual. Prometen darte lo que tú quieres, pero no te llevan a un cambio de corazón. Sólo el verdadero evangelio del amor de Cristo puede hacerlo.
  • Por eso, la segunda cosa que tenemos que recordar es que hay una verdad que nos puede salvar. Hay muchos charlatanes que predican mentiras. Pablo le dice a Timoteo que debe dedicarse a predicar la verdad. Esto es lo que cada iglesia necesita.
  • Lo que se tiene que enseñar y predicar en la iglesia es la doctrina sana. Es la que trae salud espiritual, y no malestar. Es la que realmente cura las heridas de nuestra alma y corazón. Es la verdadera medicina que Dios nos ha recetado para nuestro pecado.
  • ¿Cómo podemos reconocer la sana doctrina? Lo que define una medicina que nos puede sanar no es su apariencia, sino sus ingredientes. Podemos describe tres ingredientes de la sana doctrina. En primer lugar, se basa en la Biblia bien interpretada.
  • Algunos te darán muchos versículos para apoyar lo que dicen, pero cuando los estudias, no dicen en realidad lo que estos predicadores han proclamado. Otros te hablarán mucho de su propia experiencia. La Biblia será sólo un adorno para sus mensajes. En ambos casos, lo que predican no es sana doctrina.
  • El segundo ingrediente de la sana doctrina es que te lleva a conocer a Jesús. Si sales de un culto maravillado del pastor, algo está mal. La sana doctrina te llevará a conocer a Jesús y a confiar en él. Yo los amo a ustedes y sé que me aman a mí también, pero lo que hacemos aquí no se trata de nosotros. Se trata de Jesús. La sana doctrina lleva a él.
  • El tercer ingrediente de la sana doctrina es que da lugar al Espíritu Santo. La predicación de la sana doctrina abre espacio para que el Espíritu Santo obre en el corazón de los oyentes. Prepara un lugar para que él traiga convicción de pecado y transformación de vida. Le invita a cambiar nuestro corazón.
  • Cuando se unen estos tres ingredientes – la predicación de la Biblia bien interpretada, la persona de Jesús y el poder del Espíritu Santo – se presenta el tratamiento que puede sanarnos. Esta es la sana doctrina. Es lo que siempre debemos predicar en la iglesia, y es lo que debemos procurar escuchar también.
  • Se cuenta la historia de un hombre de campo que se fue a la ciudad para consultar a un doctor. Le había salido un sarpullido en la piel, y quería encontrar un tratamiento. Después de examinarlo, el doctor le dijo que tenía alergia a su perro. Si se deshacía del perro, desaparecería la erupción.
  • Por curiosidad, el doctor preguntó si iba a regalar el perro o venderlo. El hombre le dijo que más bien iba a buscar la opinión de otro doctor, porque era más fácil encontrar a un buen doctor que a un buen perro cazador. Quería un diagnóstico a su gusto.
  • No busquemos diagnósticos a nuestro gusto. Aferrémonos siempre a la sana doctrina.
0 Comentarios

Tu comentario se publicará después de su aprobación.


Deja una respuesta.

    Archivos

    Febrero 2026
    Enero 2026
    Diciembre 2025
    Noviembre 2025
    Octubre 2025
    Septiembre 2025
    Agosto 2025
    Julio 2025
    Junio 2025
    Mayo 2025
    Abril 2025
    Marzo 2025
    Febrero 2025
    Enero 2025
    Diciembre 2024
    Noviembre 2024
    Octubre 2024
    Septiembre 2024
    Agosto 2024
    Julio 2024
    Junio 2024
    Mayo 2024
    Abril 2024
    Marzo 2024
    Febrero 2024
    Enero 2024
    Diciembre 2023
    Noviembre 2023
    Octubre 2023
    Septiembre 2023
    Agosto 2023
    Julio 2023
    Junio 2023
    Mayo 2023
    Abril 2023
    Marzo 2023
    Febrero 2023
    Enero 2023
    Diciembre 2022
    Noviembre 2022
    Octubre 2022
    Septiembre 2022
    Agosto 2022
    Julio 2022
    Junio 2022
    Mayo 2022
    Abril 2022
    Marzo 2022
    Febrero 2022
    Enero 2022
    Diciembre 2021
    Noviembre 2021
    Octubre 2021
    Septiembre 2021
    Agosto 2021
    Julio 2021
    Junio 2021
    Mayo 2021
    Abril 2021
    Marzo 2021
    Febrero 2021
    Enero 2021
    Diciembre 2020
    Noviembre 2020
    Octubre 2020
    Septiembre 2020
    Agosto 2020
    Julio 2020
    Junio 2020
    Marzo 2020
    Febrero 2020
    Enero 2020
    Diciembre 2019
    Noviembre 2019
    Octubre 2019
    Septiembre 2019
    Agosto 2019
    Julio 2019
    Junio 2019
    Mayo 2019
    Abril 2019
    Marzo 2019
    Febrero 2019
    Enero 2019
    Diciembre 2018
    Noviembre 2018
    Octubre 2018
    Septiembre 2018
    Agosto 2018
    Julio 2018
    Junio 2018
    Mayo 2018
    Abril 2018
    Marzo 2018
    Febrero 2018
    Enero 2018
    Diciembre 2017

    Canal RSS

  • Inicio
  • Contacto
  • Preguntas al Pastor
    • Pablo vs. Santiago
    • Los Salmos
    • El Urim
    • La Circuncisión
    • ¿Matrimonio sacramento?
    • Los 144.000
    • Bautismo en el Espíritu
    • ¿Fríos o calientes?
    • El Viagra
    • El Alcohol
    • Pan de la Proposición
    • Orden de las Apariciones
    • El Trigo y la Cizaña
    • ¿A dónde van los Muertos?
    • La Virgen María
    • La Blasfemia contra el Espíritu Santo
    • ¿Por qué hay tantas iglesias?
    • ¿Debe el pastor también ser evangelista?
    • ¿Quién es la Roca?
    • Isaías 11
    • La Loteria
    • La Sabiduría de los Animales
    • El Perdón de Dios
    • La Cremación
    • La Autoridad Pastoral
    • La Masturbación
    • La Injusticia de la Vida
    • Las Relaciones y la Voluntad de Dios
    • Jesús: ¿Fue Dios en la Tierra?
    • El Salario Pastoral
    • Dios castiga o disciplina
    • Jesús y el Dios del AT
    • Los gigantes de Génesis 6
    • Los fantasmas y la Biblia
    • Dios y las mascotas
  • Esperanza
  • Quiénes somos
  • Grandes Personajes
    • Justino Mártir
    • Ireneo
    • Tertuliano
    • Orígenes
    • Atanasio
    • Jerónimo
    • Crisóstomo
    • Agustín
    • Leo
    • Patricio
    • Gregorio
    • Beda
    • Alcuino
    • Anselmo
    • Bernardo de Claraval
    • Francisco de Asís
    • Tomás Aquino
    • Juan Wyclif
    • Juan Hus
    • Martín Lutero
    • William Tyndale
    • Juan Calvino
    • Ignacio de Loyola
    • Menno Simons
    • Casiodoro de Reina
    • Blas Pascal
    • Juan Bunyan
    • Felipe Jacobo Spener
    • Juan y Carlos Wesley
    • Jorge Whitefield
    • Guillermo Carey
    • Carlos G. Finney
    • Carlos Spurgeon
    • D. L. Moody
    • C. S. Lewis
    • Cameron Townsend
    • Billy Graham
  • Humor
  • ABC
    • A History of ABC
  • El sermón semanal